En América Latina el número de personas pobres llega a 200 millones. ¿Pobres?, se pregunta el economista Humberto Ortiz, de la Comisión Episcopal de Acción Social de Iglesia Católica de Perú. "Empobrecidos" es la palabra más precisa, ya que el ser humano no es pobre por naturaleza, en realidad; como hijo de Dios; es rico, pero hay sistemas y modelos económicos injustos que lo hacen pobre, que causan la pobreza.
Dado el escándolo de la pobreza en el mundo, La meta número uno de los Obetivos del Milenio, planteados por las Naciones Unidas, es reducir la pobreza en un 50% para el año 2015.
Para llegar a dicha meta, es necesario que desde los estados, desde la sociedad civil, desde las empresas, desde todos los sectores sociales nos esforcemos por promover acciones concretas que permitan avanzar en la lucha contra este mal que condena a millones de personas a sobrevivir sin la posibilidad de satisfacer sus necesidades mínimas.
Seguramente que en esta cruzada, los comunicadores y los medios de comunicación tenemos también que asumir responsabilidades.
Nuestra organización mundial de comunicadores católicos, SIGNIS, ha comenzado a preguntarnos: ¿Qué hacen los medios de comunicación en cada uno de nuestros paises, para apoyar la reducción de la pobreza? ¿Cómo aparecen o cómo presentamos a los pobres en los medios de comunicación?
En realidad miles de pobres en el mundo hacen innumerables acciones para salir de la miseria y de la pobreza: Cooperativas, sistemas de trueque, trabajos comunitarios, microempresas, promoción del comercio justo y de la economía solidaria, movilizaciones y luchas por trabajo y mejor salario, etc., etc. Sin embargo la inmensa mayoría de medios de comunicación ignora estas acciones, no las hacen visibles, muchas veces las distorcionan. Para estos medios es más importante el escándalo, la violencia, la sangre, los accidentes y las notas policiales.
Cómo comenzar a cambiar esta situación?