La llegada

13 de octubre, alrededor de las 8.30 de la mañana en el aeropuerto de Loja. El rostro sonriente de Catalina Mier de la UTPL y Mary Ann Lynch de la OCLACC, nos dan el abrazo de bienvenida. La acogedora sonrisa de Catalina abre las puertas de Loja y del congreso.

Dos buses y un taxi, nos dejaron junto al zoológico. La casa franciscana en La Banda, se convirtió en el hogar de este grupo conformado por los directivos de OCLACC, delegados de las asociadas nacionales y Redes, personal de la oficina, así como otros amigos y amigas participantes.

La casa haciendo honor a su nombre “San Francisco”, nos acogió con cariño y sencillez en todos los servicios, incluyendo las duchas de agua fría. Cuando nos enteramos luego que los sacerdotes no sintieron esta carestía… ¡que pecado!, se escuchó una voz colombiana…pero los perdonamos.

La calidez de la amistad, las excelentes conferencias, paneles, la infraestructura y las atenciones de la UTPL por cierto compensaron esta y otras limitaciones con las que podríamos habernos topado.

Un congreso meramente juvenil

La participación y el entusiasmo de los jóvenes comunicadores venidos de diversas partes de América Latina sin duda fue la expresión relevante de este congreso. Como dijera Rosa María Alfaro en su charla magistral vivimos “una ciudadanía, en crecimiento, en redefinición de su identidad”.

La presencia de unos 500 jóvenes de Perú, Venezuela, Ecuador, Colombia, México, entre otros países, lo confirmaron. Los “jóvenes en movimiento y en efervescencia” expresaron este sentir en el encuentro de la “Red de Jóvenes Comunicadores”: “este tipo de eventos no solamente nos permite conocer las realidades de los países latinoamericanos en donde se presentan problemas similares sino nos compromete a buscar las posibles soluciones… y hacer de esa sociedad un sitio ideal para la vida; mientras tanto la red va creciendo para mejorar el mundo” (Angélica Gómez Murillo, estudiante de Colombia y Wálter Carriqueo de Argentina. Diario La Hora, 19/10/2007).

Como anota Adela Cortina “el ciudadano es un proyecto no un concepto”. Los jóvenes comunicadores escribieron también en el congreso “el guión de su propia vida”: “Estas jornadas de trabajo han sido continuas y hemos tenido la posibilidad de compartir las experiencias internacionales que cada uno de nosotros ha tenido en temáticas como radio comunitarias, problemas limítrofes y otros que se han analizado desde nuestra óptica sin que los mayores nos den pensando” (Angélica Gómez Murillo, egresada de la Universidad de Boyacá).

De las conferencias, paneles, talleres, ponencias y otros

Las conferencias se sucedieron una tras otra…¡un torrente de conocimientos!?...de las conferencias a los paneles…de los paneles a los talleres simultáneos!...mientras paralelamente se sucedieron la exposición de las ponencias seleccionadas previamente por la comisión académica... ¡lástima!...o como dicen los colombianos ¡que pena!, porque me perdí todas las ponencias...en pocas palabras: mucho contenido y poco tiempo para digerir….y ya que estamos hablando de “digerir” si al “torrente de conocimientos” le sumamos los sustantivos refrigerios de media mañana y media tarde?…y si le agregamos los “suculentos” almuerzos y cenas?, que algunos disfrutaron en la “casa lojana” invitados por la plana mayor de la UTPL… me pregunto si esto fue motivo de los “empachos” sufridos por algunos participantes?...la próxima ¡inviten!!!.

Hablando de conferencias, salvo alguna excepción fueron ¡excelentes!...!brillantes! así comentaban los participantes hasta “en los pasillos”. Encantados y reconfortados con las conferencias...continuaron aplaudiendo a Adela Cortina, Rosa María Alfaro, Rafael Alberto Pérez al verlos en el “video resumen” durante la clausura.

Repensando la comunicación

La “solidaridad es hacer un cuerpo, conquistar la autonomía juntos, interdependientemente”. “Debemos potenciar la deliberación para aumentar la libertad de los ciudadanos”, enfatizaba Adela Cortina.

Para Rosa María Alfaro, los comunicadores estamos llamados a “redefinir la participación como proceso educativo y educar para que la gente se repiense asimismo”.

"Debemos impulsar políticas públicas para limitar el poderío de los intereses articuladores por la lógica del mercado y también para garantizar la diversidad e independencia de fuentes, la soberanía, la diversidad cultural y el acceso democrático y abierto de tecnologías” arengaba la periodista Sally Burch.

El rol de la comunicación en la política es generar procesos de construcción de lo público. Opinión pública madura de modo que haya ciudadanos no vasallos, que haya pueblo y no masa” explicaban Alfaro y Cortina.

La clausura

Un "cierre de lujo", decían colegas: una apretada pero buena síntesis de conclusiones, agradecimientos, premios de la Paz merecidamente otorgados, música de la buena, full alegría, baile, abrazos, fotos, vinos, sabrosos bocaditos….como era de esperarse…la fiesta continuó puertas afuera de la universidad, estirando el tiempo de la despedida y de la amistad, del compromiso para seguir construyendo comunidades fraternas, sociedades en comunión: “Para que nuestros pueblos en EL tengan VIDA”, animados por el espíritu del III COMLAC.

!Hasta el IV COMLAC…en Valparaíso!