Bogotá (EVARED) - La religión siempre ha tenido una relación de amor y odio con la música. En el siglo pasado el rock y el hip hop recibieron grandes críticas por parte de algunos jerarcas católicos y cristianos. Ahora, los más recientes cuestionamientos morales se los lleva el popular reguetón.
El alto contenido de ofensas contra las mujeres y la incitación al sexo fueron dos de los argumentos esgrimidos en su contra por monseñor Juan Vicente Córdoba, presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia.
El prelado aseguró que "la Iglesia no acepta que hoy por hoy se esté prostituyendo el arte, por eso le sacamos tarjeta roja. Cómo pueden crecer los niñas y las niñas con este tipo de música, con esto se está deformando a nuestra sociedad".
El reguetón ha ocupado las ondas radiales y la reacción de monseñor Córdoba solo es la punta de lanza de una batalla contra los "temas rojos" que tanto preocupan al prelado.
Ahora, se espera la respuesta de los reguetoneros y esperemos que la reacción no inspire un tema de protesta por parte de algunas de las estrellas del género urbano en Colombia.
Fuente: terra.com.co



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